ORQUESTA SINFÓNICA DEL CONGRESO DE LA NACIÓN

jueves, 9 de noviembre, 2017

Concierto de Última temporada 2017 de la OSIC este jueves en el Teatro Municipal

Este jueves 9 de noviembre, a las 20:30, tendrá lugar el Octavo Concierto del Ciclo Oficial Internacional 2017 de la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional (OSIC), bajo la dirección del maestro Diego Sánchez Haase. La velada artística se realizará en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane. con acceso libre y gratuito. De este modo la OSIC concluye su quinta temporada internacional.

Esta vez, el ensamble orquestal nos presenta la novedosa obra del compositor italiano Girolamo Deraco, quien prestigió al Primer Concurso Internacional de Composición Sinfónica de la OSIC, siendo presidente del jurado. En la segunda parte de la noche se escuchará la célebre Segunda Sinfonía, de Johannes Brahms, una de las composiciones más interpretadas de la historia de la música.

En una suerte de evaluación sobre lo que ha sido el año de la OSIC, el director Sánchez Haase destacó la presentación de solistas y directores invitados de Paraguay, Argentina, Suiza e Italia. También  brillaron en el escenario junto con la OSIC, jóvenes solistas y directores compatriotas que se encuentran desarrollando sus carreras en el ámbito internacional. Entre ellos Ernesto Estigarribia y Stefano Pavetti (directores), Benjamín Báez (violoncello), Oscar Aguilar Mas (violín), Chiara D´Odorico y Mateo Servián Sforza (piano). “Ellos aseguran un futuro promisorio para la música en el Paraguay, y la OSIC se siente orgullosa de promocionarlos”, manifestó.

Por otra parte, la directora del Centro Cultural de la República El Cabildo, Margarita Morselli, manifestó: “agradecemos a nuestra entusiasta y cada vez más numerosa audiencia, que sigue todas nuestras actividades, y que esperamos se hayan deleitado con la excelencia del arte de la OSIC”, puntualizó.  Además resaltó la incansable labor del titular de la OSIC, maestro Sánchez Haase, quien en sus facetas de director y compositor realizó grandes pasos en la proyección internacional de su carrera. Actualmente acaba de regresar de México, donde se ha realizado el estreno mundial de su última composición, y se prepara para nuevos compromisos artísticos en los Estados Unidos, como director orquestal.

Programa

Girolamo Deraco (1976): “Mr. Haydn”, para orquesta sinfónica (Primera audición en Paraguay). Luego de Johannes Brahms (1833-1897): Sinfonía n. 2, en re mayor, Op. 73.

Allegro non troppo, Adagio non troppo, Allegretto grazioso (quasi andantino) y Allegro con spirito.

Girolamo Deraco: Mr. Haydn, para orquesta sinfónica

“Mr. Haydn” es una comisión de la Fundación Orchestra Haydn de Bolzano y Trento, para conmemorar el 200° aniversario de la muerde de Haydn y el 50° aniversario de la Orquesta Haydn. La pieza está compuesta por fragmentos de diversas procedencias, que son montados o superpuestos a propósito, con el intento de fundirlos en contrapunto. Aquello que podría ser un pequeño minueto para cuarteto de cuerdas se convierte en un luminoso Allegro con toda la orquesta, mientras que el diseño de tresillos que Haydn hubiera destinado al trio del mismo minueto es utilizado para la frase conclusiva. En la sección central en re menor (Deraco conserva las tonalidades originales de los apuntes, creando un fuerte contraste con el mi bemol mayor de la armadura de clave), son presentadas dos ideas: la primera fusionada, y la segunda enérgica, que no tenían parentesco al inicio. Es inserido en el tejido orquestal también un ejercicio de contrapunto.

Entonces, no se puede hablar de reconstrucción, sino de ensamblaje. Los fragmentos se hacen objetos, más que de un comentario, de una narración. Pero no por esto, la composición de Deraco hace mal a Haydn o más bien al trabajo de los filólogos. La apuesta, que hoy la investigación permite distinguir, entorno a la figura de un compositor, una sombra hecha de las tentativas, de las intuiciones sacrificadas a exigencias prácticas y de los proyectos abortados, era la de dar a aquella sombra un lado humano y de hacer actuar en nuestro tiempo, en lugar del verdadero Haydn, que goza de buena salud y no necesita ser resucitado, a un doble suyo, un personaje de invención, al cual Deraco, con alusión irónica a la notable romanza de Stevenson, ha querido imponer el nombre de “Mr. Haydn”, escribe Tomasso Sabbatini.

Johannes Brahms: Sinfonía nº 2 en re mayor, op. 73

“Nunca terminaré una sinfonía. No tienes idea de cómo afecta al espíritu estar escuchando continuamente la marcha de un gigante tras de mí”. Así manifestaba Brahms al director de orquesta Hermann Levi la angustia que representaba el tratar de continuar el género, tras el gran legado sinfónico de Beethoven. Sin embargo, superada la barrera de su Primera sinfonía –que no vio la luz antes de dos décadas–, Brahms compuso su Sinfonía nº 2 en re mayor, op. 73 con presteza en la escritura y espontaneidad de inspiración, durante sus vacaciones de 1877.

Pocos meses pasaron entre el estreno de la Primera sinfonía y la composición de la segunda y, sin embargo, son obras muy diferentes. De hecho, cada una de las cuatro sinfonías de Brahms tiene una identidad compositiva propia. Su Segunda sinfonía es una obra compacta y de una rica inventiva melódica y rítmica. A diferencia de la Primera, transmite un clima más apacible y luminoso. El compositor concibió su Segunda sinfonía durante el periodo estival en Pörtschach (Austria), junto al lago de Wörth en Carintia. El primer movimiento, Allegro non troppo, presenta un primer tema en las trompas, a cuya llamada responderán las maderas. Tras una sección confiada a las cuerdas que llevará a un clímax, escucharemos el segundo tema a cargo de las violas y los violonchelos, que mantiene el carácter idílico de la exposición a ritmo de vals.