Pianista paraguayo será solista del Séptimo Concierto del ciclo oficial de la OSIC

miércoles, 11 de octubre, 2017

La Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional ofrecerá su séptimo concierto del Ciclo Oficial Internacional 2017, el próximo jueves 12 de octubre, a las 20:30 hs., en el Teatro Municipal “Ignacio A. Pane”, con acceso libre y gratuito. En la oportunidad, la OSIC contará con la participación especial del joven compatriota Mateo Servián Sforza, como solista de piano.

El programa que ofrecerá la orquesta incluye en Primera parte: W.A. Mozart (1756-1791): Concierto para piano y orquesta n. 23, en la mayor, KV 488; los movimientos Allegro, Adagio, Allegro assai. Solista: Mateo Servián Sforza, piano. En la Segunda parte, P. I. Tchaikovsky (1840-1893): Suite del ballet “El lago de los cisnes” Op. 20.

Mateo Servián Sforza

Comienza sus estudios de piano en el Conservatorio “Diapasón” en el año 2007 bajo la enseñanza de la profesora Ana Villamayor y de teoría y solfeo con el profesor Pablo González. En 2011 viaja a Italia ingresando con puntuación perfecta (100/100) en el Conservatorio “Santa Cecilia” de Roma. Gracias a su sobresaliente desempeño como estudiante participa, parte del grupo de mejores alumnos de piano de dicho Conservatorio, en un concierto junto al pianista chino Lang Lang, insigne intérprete mundialmente famoso, realizado en la sala “Santa Cecilia” del “Parco della Musica”, la principal sala de conciertos de la capital italiana. En julio del 2017 concluye su Licenciatura en Interpretación Pianística en el prestigioso Conservatorio de Música “Giuseppe Verdi” de Milano. bajo la guía de la profesora Silvia Limongelli, recibiendo una sobresaliente calificación final de 107/110. Realiza estudios de composición musical y como compositor, sus obras y arreglos musicales son interpretadas en destacados escenarios musicales italianos como el Teatro Olimpico de Vicenza, en el Teatro Vittoria de Torino, y en la Palazzina Liberty de Milano.

Concierto para piano y orquesta

El Concierto n.º 23 fue terminado, de acuerdo con el catálogo de Mozart, el 2 de marzo de 1786, cerca del momento del estreno de su ópera “Las Bodas de Fígaro”. Entre el invierno de 1785 a 1786 —seis meses— escribió tres conciertos para piano y terminó “Las Bodas…”, por lo que puede considerarse uno de los periodos más productivos de su carrera profesional. La razón de esta alta y variada productividad en tan poco tiempo fue que Mozart, durante el intenso y complicado proceso de creación de las estructuras musicales y dramáticas de Fígaro, generó muchas más ideas de las que esta ópera podía contender. De esta manera, el Concierto n.º 23 se nutrió en parte de elementos creados en origen para la ópera. Todo esto, combinado con el dominio completo de los recursos orquestales mozartianos, en particular los instrumentos de viento-madera una de las características más sobresalientes y bellas de sus melodías, y la permisividad que Mozart otorgaba a los intérpretes para improvisar en ciertas partes del concierto ,las dejó sin escribir o solo con un breve esquema o guía, permitieron al compositor crear una enorme variedad de afectos propios del siglo XVIII, pero que en el siglo XIX fueron entendidos como sentimientos personales del emisor del mensaje musical.

Suite del ballet “El lago de los cisnes” Op. 20.

Es evidente que a más de un siglo de haberse estrenado El lago de los cisnes de Tchaikovsky, esta pieza sea considerada en la historia del arte como uno de los ballets “clásicos” más importantes y populares, y constituye una cumbre estética de gran valor para cualquier compañía de danza del mundo, que a su vez proporciona una interminable veta de regocijo sonoro para los público de todo el mundo.

El proceso creativo de El  lago de los cisnes tuvo su idea germinal en el compositor ruso al escuchar las historias infantiles que solían contarse a los niños en el seno de la familia de su hermana, Alexandra Davidova, y de la casa de sus amigos en Kamenka, en la región de Kiev, donde el músico pasó varios veranos entregado a la composición. Así pues, lo que puede decirse fue la primera versión del Lago de los cisnes fue presentada hacia 1871 en la citada casa de Kamenka como un espectáculo infantil orientado al solaz y esparcimiento de los niños del hogar.

La composición del Lago de los cisnes ocupó todas las fuerzas del ruso durante 1875, especialmente en su visita a la mencionada Kamenka, y la partitura estuvo lista hacia abril del año siguiente. Sin embargo, fue hasta el 20 de febrero de 1877 que el ballet tuvo su estreno en el Teatro Bolshoi de Moscú