El Gran Hotel del Paraguay será escenario de “Música en los Palacios de Asunción”

Martes, 25 de julio, 2017

ORQUESTA SINFÓNICA DEL CONGRESO NACIONAL

Participará como solista invitado, el flautista Francesco Cama de la Orquesta Metropolitana de Madrid.

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Este miércoles 26 de julio, a las 20:00, tendrá lugar una nueva edición del Ciclo “Música en los Palacios de Asunción”, de la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional (OSIC).  En esta oportunidad bajo la dirección del maestro Gabriel Graziani. Será en el Gran Hotel del Paraguay, con acceso libre y gratuito.

El programa del concierto abarca: la Obertura la italiana en Argel de Gioacchino Rossini (1792-1868), seguido del Concierto para violín N° 1 en Re mayor Op. 6  de Niccolo Paganini (1782-1840). Será solista: Juan Ignacio López. En la medida que avanza la noche, se escuchará el Concierto para flauta en Re mayor Op. 283 de Carl Reinecke (1824-1910), que tendrá como solista en flauta traversa a Francesco Cama.

El Ciclo “Música en los palacios de Asunción” cuenta con gran repercusión en el público local, pues convoca a los amantes de la música y la historia, permitiendo acceder a sitios que conforman nuestro patrimonio histórico-cultural; además de brindar la oportunidad de adentrarse en los detalles que hacen al transcurrir de cada valiosa edificación. Como toda actividad del CCR El Cabildo, la entrada es gratuita, y en este caso, habrá que tener en cuenta que la sala tiene un aforo limitado, por lo que para asegurar un lugar, se solicita concurrir con puntualidad.

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El Gran Hotel del Paraguay

La historia de lo que hoy se conoce como “Gran Hotel del Paraguay” se inició en el año 1873 en la postguerra, cuando el Dr. Silvio Andreuzzi, miembro de una misión técnica italiana, adquiere una parte del predio que había pertenecido al último gobernador español del Paraguay, luego a la familia Egusquiza y finalmente a Alicia Elisa Lynch, irlandesa que vino al Paraguay como compañera del Mcal. Francisco Solano López, presidente de Paraguay (1862 -1870). A Madame Lynch se le adjudicó una influencia poderosa en las decisiones del mandatario.

En el lugar adquirido, el Dr. Andreuzzi construyó un teatro de verano, la primera pista de patinaje del país y otras instalaciones campestres. El complejo construido fue bautizado con el nombre de “Recreo Cancha Sociedad”. El casco de lo que fuera la antigua “Villa Egusquiza” lo adoptó para uso hotelero, llamándolo “Hotel Villa Egusquiza”.

También obtuvo la concesión para la instalación de una línea de tranvía que unía la Plaza Uruguaya con la “Cancha Sociedad”. La empresa tranviaria llamada “Conductor Universal” llegaba a lo que hoy conocemos como “Gran Hotel del Paraguay”. Este servicio de transporte, unido a los que brindaba el complejo recreativo, convirtió al lugar en uno de los sitios más frecuentados por la sociedad asuncena a fines del siglo XIX.

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Francesco Cama

Ha realizado sus estudios musicales en el Conservatorio de F. Cilea de Reggio Calabria (IT), obteniendo la licenciatura en Flauta Traversa, con la Distinción “Sobresaliente”.

Terminó sus estudios con la profesora Silvia Vergamini y perfeccionó sus habilidades con varios profesores como Raimond Guiot, Antonio Arias y Riccardo Ghiani. En 2012 obtiene su título de Traverso Barroco en el Real Conservatorio de Música de Madrid. Ha realizado cursos con Diana Baroni, Laura Pontecorvo, Wilbert Hazelzet y Barthold Kuijken.

Desde 1996 a 1998 ha desarrollado sus actividades como músico en Asunción (PY).  Ha interpretado varias obras de los períodos barroco y clásico como flauta solista, con la Orquesta de Cámara Municipal de Asunción, la Orquesta de Cámara Municipal de Villarrica y la Orquesta Adagio. Ha grabado un CD junto con la guitarrista Tania Ramos. Desde el año 2000-11, ha sido flauta solista de la Orquesta Sinfónica Chamartín, y desde el 2011 es flauta solista de la Orquesta Metropolitana de Madrid. Como docente viene desarrollando su labor en varios conservatorios de Aragón. Actualmente es profesor de flauta en el Conservatorio de Música de Tarazona.

Las obras

La Italiana en Argel

Estrenada el 22 de mayo de 1813, en el teatro San Benedetto de Venecia, “La italiana en Argel” es una ópera buffa del compositor italiano Gioachino Rossini, la compuso en menos de 1 mes cuando contaba con 21 años de edad. Muy inteligente por parte del por aquel entonces muy joven Rossini, utilizar elementos exóticos y rodearse para su interpretación de los mejores cantantes, lo que le colocaría en el “trono” de la ópera italiana a principios del Siglo XIX.

En esta obertura, encontramos temas muy pegadizos y con gran capacidad para ser retenidos por el público, lo que le valió a Rossini un éxito extraordinario, por la combinación de varios elementos: por un lado la originalidad y brillantez de las melodías; por otro, por utilizar los recursos que le brinda la orquesta para colorear y acoplarse a la voz, sobre todo en instrumentos de madera; y por último, por la vivacidad rítmica, lo que genera una continua sensación de movimiento. Divertida, graciosa, ocurrente, pegadiza…. serían pocos adjetivos con los que podríamos describir esta gran obertura.

Concierto para violín y orquesta N° 1 en re mayor de Paganini

Niccolò Paganini fue el violinista más famoso de la historia, principalmente por su magnetismo personal que alimentó todo tipo de mitos referidos a su asombrosa técnica. Fue un violinista que trascendió lo puramente musical y se vio convertido en el personaje semifabuloso cuyo arco era manejado por el diablo en persona. O al menos eso es lo que publicó la prensa vienesa tras su triunfal debut. La lectura de la prensa europea de la época pone de manifiesto que el aspecto físico de Paganini resultaba tanto o más fascinante que su técnica ‘sobrehumana’, lo que explica en parte el mito del pacto con el diablo.

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Concierto para flauta en re mayor, op. 283 de Carl Reinecke

Este compositor alemán fue también pianista y director de orquesta. Dirigió durante treinta y cinco años los célebres conciertos de la Gewandhaus de Leipzig, fundado por Félix Mendelssohn. Es una música con una orquestación muy sonora y un verdadero encanto melódico. Su estética es heredera de Schumann y Brahms, como podemos apreciar en su obra más conocida, el Concierto para flauta y orquesta en re mayor, escrito en 1908, dos años antes de su muerte y publicado al año siguiente. A pesar de su avanzada edad, Reinecke testimonia un gran frescor y sentido poético, y explota admirablemente los recursos técnicos y expresivos del instrumento solista.