Solista en el próximo concierto de la OSIC

10/05/2024

FÁTIMA ABRAMO, TROMBONISTA, COMPOSITORA Y EDUCADORA

“Mi pasaporte no es un documento,, mi pasaporte es la música”
La compatriota será solista en el próximo concierto de la OSIC interpretando, en carácter de estreno en nuestro país, una obra del italiano Nino Rota. El acceso es libre y gratuito.
El Centro Cultural de la República El Cabildo invita al Segundo Concierto del Ciclo Oficial Internacional 2024 “Beethoven revisitado”, de la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional, dirigida por el maestro Diego Sánchez Haase. Será el próximo jueves 16 de mayo, a las 20:00, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane de Asunción, con entrada libre y gratuita. En la oportunidad, se podrá escuchar la nueva versión de la OSIC de la Sinfonía n. 1, Op. 21, de Beethoven, además de obras de Mendelssohn-Bartholdy y Nino Rota. El concierto recordará también al maestro Carlos Lara Bareiro, al cumplirse 70 años del histórico concierto ofrecido por el gran director paraguayo en el Teatro Municipal.
Oficiará de solista la reconocida trombonista y compositora paraguaya, Fátima Abramo, integrante de la OSIC. Con ella conversamos acerca de este importante desafío.
¿Cómo te sentís a las puertas de un trascendente estreno en nuestro país?
Para mí es un sueño, veía muy lejano que un día estaría tocando esta obra “Concierto para trombón y orquesta” del compositor italiano Nino Rota. Él es autor de varias músicas de película y la más conocida caracteriza a la película “El Padrino”. Su música es muy alegre, muy jocosa, hace cosas hasta inclusive sarcásticas, y eso me gusta de esa obra. Lo que más me alegra es que en Paraguay será un estreno y me da todavía más satisfacción que sea una mujer la que lo encare. El trombón es un instrumento que siempre fue ejecutado por caballeros, es muy extraño ver a una dama tocando.
¿Por qué?
El trombón es un instrumento que de apariencia se ve grande, los hombres generalmente lo tocaban y las chicas no sentían una atracción hacia ese instrumento. Siempre las nenas o es el violín o es la flauta, cositas más delicadas. Yo por el camino conocí el instrumento porque el trombón hace un efecto que se usa mucho en dibujos animados y cuando era jovencita lo que escuchaba me atraía. Veía “Tom y Jerry”, y así, lo que comenzó como un juego se transformó en mi vida. Me tocó batallar bastante y a nivel profesional me considero la primera mujer en encarar el trombón. Tuve muchos obstáculos al comenzar por el hecho del preconcepto, de que siendo mujer no iba a tener la fuerza para tocar, que sería un entusiasmo pasajero, etcétera... Al principio nadie me tenía fe y me sentía relegada.
¿Se requiere fuerza para ejecutar el trombón?
No, es técnica. El trombón también ayuda a mantenerse saludable. Fijate que en épocas de covid, la gente que tocaba instrumentos de vientos tenía menos problemas para respirar y recuperarse del covid. Los trombonistas ya tienen desarrollados los pulmones y hacer ejercicios de respiración para nosotros es algo normal. Para una persona que no está acostumbrada a hacer ejercicios de respiración es más complicado el proceso.
¿Cuáles son tus expectativas con respecto a este concierto?
Mi mayor expectativa es dejar una puerta abierta para que futuras generaciones se animen a tocar y no tengan miedo para enfrentar este tipo de obra en nuestro país. Para mí este es un momento de mayor madurez emocional en donde puedo encarar de otra manera las cosas y si me equivoco en alguna nota, no importa. El resultado en general, el mensaje que vos dejás es el que cuenta, que el público pueda disfrutar y salga con su corazón feliz luego del concierto. Eso busco y que las futuras generaciones no tengan miedo de afrontar este tipo de desafíos.
¿Cuál es el desafío específico de esta pieza?
Realmente es una pieza complicada. No es una pieza tan sencilla porque tiene algunos recursos sonoros como intervalos muy largos, arpegios un poco rápidos y eso de repente hace que la obra sea complicada pero con estudio y mucha dedicación se puede lograr.
¿Te considerás una persona dedicada y disciplinada?
Así es, amo lo que hago. Yo no sé lo que será de mí si no hago música de alguna forma. Trato de dar lo mejor en todas mis facetas, tanto como educadora, compositora y trombonista. Todo lo que yo hago trato de hacerlo desde mi corazón.
¿Cómo ves la situación de los profesionales de la música en Paraguay?
Yo creo que hay campo, creo que hay progreso. De hecho que la educación musical en Paraguay en estos últimos treinta años progresó velozmente, de todos modos seguimos un poquito relegados por ciertas huellas del pasado que quedaron y que frenaron un poco ese progreso. Avanzó tremendamente pero todavía hay un pequeño tabú, una percepción de que la vida del artista no es una vida adecuada, que no se puede sobrevivir. Yo creo que no. Si se encara el arte desde la educación y desde la disciplina se puede sobrevivir de manera digna pero se necesita disciplina porque el talento no viene solo.
Les digo siempre a mis alumnos cuando ven que viajo o que toco por ahí que mi pasaporte no es el que yo saqué en Identificaciones, mi pasaporte son los años en que me senté a estudiar, porque las invitaciones no llegan solas.