Roa Bastos entre el exilio y la identidad
El 13 de octubre de 1983, el Gobierno de España concedió la nacionalidad española por carta de naturaleza al escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, mediante el Real Decreto N.º 2891/1983. La decisión se produjo después de que, durante su visita al Paraguay en 1982, el régimen de Alfredo Stroessner lo expulsara del país y le retirara sus documentos, dejándolo sin documentación nacional.
Exiliado desde 1947, Roa Bastos residía entonces en Toulouse, Francia, donde ejercía la docencia universitaria. Su regreso al Paraguay tenía entre sus propósitos dictar conferencias y reencontrarse con jóvenes estudiantes. Sin embargo, aquella visita concluyó con su expulsión y la privación de sus documentos.
La concesión de la nacionalidad española no significó una renuncia a su identidad paraguaya. El escritor defendió su pertenencia al país y cuestionó la privación de sus derechos ciudadanos. La nueva nacionalidad le permitió contar con documentación y recuperar una condición jurídica que había quedado comprometida por su expulsión.
Autor de obras fundamentales como Hijo de hombre y Yo el Supremo, Roa Bastos construyó una narrativa que exploró la memoria histórica, la identidad, la lengua y las relaciones entre literatura y poder. En 1989 recibió el Premio Miguel de Cervantes, uno de los máximos reconocimientos de las letras en español.
Tras el fin del régimen stronista, regresó al Paraguay en 1989 y se estableció definitivamente en el país en 1996.
A 43 años de aquel acontecimiento, el Centro Cultural de la República El Cabildo recuerda este episodio de la vida del escritor, cuya trayectoria constituye una referencia fundamental de la literatura paraguaya y de las letras hispanoamericanas.